Enrique Líster Forján (1907–1994) fue un militar y político español, destacado comandante del Ejército Popular de la República durante la Guerra Civil Española (1936–1939). Su trayectoria combina el compromiso político con el Partido Comunista de España (PCE), la formación militar en la Unión Soviética y una intensa participación en algunas de las batallas más decisivas del conflicto.
Figura controvertida, Líster representa tanto el idealismo de una generación comprometida con la causa republicana como las tensiones internas del bando antifascista.
Enrique Líster nació el 21 de abril de 1907 en Ameneiro (La Coruña, Galicia), en el seno de una familia humilde. En su juventud trabajó como cantero y obrero de la construcción.
Su contacto con el movimiento obrero y las duras condiciones laborales de la época lo llevaron pronto a la militancia sindical y política. En la década de 1920 se unió al Partido Comunista de España (PCE), organización que estaba entonces en sus primeras etapas de desarrollo.
Perseguido por sus actividades políticas durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, Líster se exilió en Francia y posteriormente en la Unión Soviética, donde ingresó en la Escuela Militar Frunze de Moscú, uno de los principales centros de formación de cuadros del Ejército Rojo. Allí adquirió conocimientos de estrategia, táctica militar y disciplina comunista, que más tarde aplicaría en España.
El estallido de la Guerra Civil Española en julio de 1936 sorprendió a Líster en España. Inmediatamente se puso al servicio del bando republicano, organizando milicias comunistas en Madrid y posteriormente en otros frentes.
Su capacidad organizativa y su formación militar le permitieron ascender rápidamente dentro del Ejército Popular de la República, creado para unificar las diversas milicias obreras.
Líster participó en la defensa de Madrid, uno de los episodios más simbólicos del inicio de la guerra. Al mando de la 11.ª División, demostró eficacia y disciplina, contribuyendo a frenar el avance de las tropas franquistas.
Más tarde destacó en las batallas de Guadalajara (1937) y Brunete (1937), donde su unidad jugó un papel relevante en la defensa republicana frente a las fuerzas italianas y nacionales.
Su papel más conocido fue en la Batalla del Ebro (1938), la mayor confrontación de toda la guerra. Al mando del V Cuerpo de Ejército, Líster dirigió una de las ofensivas más ambiciosas del ejército republicano, buscando frenar el avance de Franco hacia el Mediterráneo.
Aunque la batalla terminó en derrota, la actuación de Líster fue reconocida por su valor estratégico y su capacidad de mantener la moral de sus tropas bajo condiciones extremadamente difíciles.
